Casa Alberto
Casa Alberto es una de las tabernas más antiguas de España. Fue fundada en 1827, según consta en la placa conmemorativa otorgada por el Ayuntamiento. Su actual administrador, D. Alfonso Delgado Villafranca, logra mantener esta típica taberna madrileña, con todos sus elementos característicos:
-Puertas de madera pintadas en rojo.
-Sobre las puertas, el rótulo con el nombre del dueño y el número de la calle, en cristal pintado por detrás. En la puerta de entrada, los cristales grabados al ácido con las iniciales de la casa.
-La fachada es la de una típica tienda galdosiana, es decir, enmarca no sólo el local comercial sino también la puerta de entrada al edificio.

-En el interior, las columnas de forja, los anaqueles con botellas, el original zócalo de madera, las típicas mesas redondas con taburetes, y sobre todo el mostrador, de madera labrada, con una pila de estaño donde corre el agua (pila destinada en su momento a refrescar en la cubeta o lebrillo las típicas frascas de vino y a lavar los vasos). La pila cuenta con un original grifo o fuente con forma de cabeza de perro. Tiene además una espléndida grifería con cinco grifos. Junto a este mostrador, otro, cubierto de una valiosa piedra: el ónix, haciendo de él un mostrador único en Madrid.
-El instrumental: el manómetro o saturadora de seltz, con la que se fabricaba el agua con gas, la preciosa caja registradora, el juego de medidas de estaño para servir el vino y los relojes.
-Al fondo estaban los cuartos para guardar los pellejos de piel que contenían el vino y la vivienda del tabernero (hoy esta zona se ha recuperado como restaurante).
En este primer inmueble vivió Miguel de Cervantes en 1613 y 1614. Aquí escribió varios capítulos de la segunda parte del Quijote y de “Los trabajos de Persiles y Segismunda” y en esta casa concluyó su obra “Viaje al Parnaso”.
Casa Alberto ha sido desde siempre un lugar de reunión de los aficionados a los toros. Fue lugar concurrido por los picadores y banderilleros, que aquí echaban un trago para envalentonarse antes de ir hacia la plaza. Algunos toreros se paseaban en calesa animando a las peñas taurinas a acudir a las corridas, y eran frecuentemente invitados a tomar algo en las tascas. En los años 40, Casa Alberto fue sede de la tertulia taurina del torero Antonio Segura Campos “Segurita de Madrid”

Tambien aquí se vendían entradas para la clá del Español, entradas con descuento para asistir a las funciones con la condición de aplaudir cuando así lo dictara el jefe de la clá. Hay quien dice que había incluso taquillas para venta de estas entradas. Al estar cerca de importantes teatros: el Español, la Comedia, la Zarzuela, Casa Alberto ha servido a espectadores y actores para tomarse un refrigerio antes o después de la función. Asímismo, famosos actores han frecuentado su restaurante.
En sus orígenes, Casa Alberto era una sencilla tasca que despachaba vinos acompañados por alguna loncha de fiambre, un huevo duro, un trozo de bacalao seco, una porción de sangre frita encebollada o una tajada de queso añejo, al estilo de los buchinches de la época.
Tal vez, esporádicamente, se ofrecía algún plato caliente, como los callos y las sopas de ajo, o alguna exquisitez, como los cangrejos, que era el único producto del mar que llegaba con vida a Madrid.
Fue en los años 20 decidió ofrecer una carta gastronómica al gusto de la época en la que abundaba el marisco, ya que los ferrocarriles permitían la llegada del pescado y marisco más o menos fresco a Madrid.
Los años 20 es la época en que una nueva bebida, el vermú, conquista a los madrileños y se convierte en el protagonista de una tradición cada vez más extendida: el aperitivo.
La cocina madrileña es una cocina ecléctica, creada con las aportaciones de las diferentes cocinas regionales y alguna cocina extranjera. Esto se explica por ser Madrid una ciudad de aluvión, en la que los recién llegados creaban casas de comidas donde ofrecían los guisos de cada provincia. En realidad, a nada que se investigue, todas las cocinas son eclécticas; no existe una cocina genuina. Incluso la famosa cocina francesa tiene no pocas aportaciones de la cocina monacal española.
Casa Alberto defensor entusiasta de la rica y saludable cocina madrileña, ha procurado que no falte ningún día un plato de cuchara tradicional: cocido, lentejas, judías con chorizo y oreja, patatas con costillas, sopas…
Entre las especialidades reconocidas de Casa Alberto, de la mano de su chef D. Mario Pilar Quiroga, hay que señalar: sus clasicos (callos, caracoles, Manitas de Cordero, Rabo de Buey, Albóndigas de Ternera, Bacalao a la Madrileña), sus novedades (Pimientos Del Piquillo Rellenos de Chipirones, Salmorejo de Sandía, Picantones con Salsa de Manzana, Carrillada de Ternera) y sus postres (Tartas Caseras, Leche Frita, y Buñuelos de Manzana)
Porque nos gusta la comida.
Estas son algunas de la razones mas comunes:-
- Probar sabores de otros lugares
- Nos da energía
- Es una manera de socializar
- Nos da ideas para nuestra cocina
- Es una cuestión de Amor
Como comprar sin arrepentirnos?
• Llevar una lista clara de lo que necesitamos• No dejarse tentar por lo vistoso de los productos
• Ir directamente a la búsqueda de lo que tenemos en nuestra lista
• Fijarse el precio por litro o kilogramo. No siempre los envases mas grandes son los mas económicos
• Y no olvides dejar para el final la compra de productos refrigerados!
- Por que Nos gusta la comida?
- Comprar sin arrepentirnos
- Casa Botin
- PUERTA 57
- EL MENTIDERO
Gazpacho (Andalucía)
Cortar en cubos todos los vegetales y colocar en procesadora con el aceite, agua, aceite balsámico, sal y pan (sumergido previamente en agua). La cantidad de agua depende de la textura que prefie
ra para el . Mezclar hasta que todos los vegetales se encuentren perfectamente unidos. Dejar enfriar y servir. 
